- Culmina las nuevas instalaciones impulsadas con su socio luso ISQ en el Minho Park tras el ERE en O Porriño
- Representa la culminación de un esfuerzo colectivo para situar la tecnología portuguesa a la vanguardia», celebra la alianza
El Centro Tecnológico de la Automoción (CTAG), referente de innovación en la industria, desembarcó en plena pandemia en el norte de Portugal. Lo hizo en la localidad fronteriza de Monçao de la mano de un socio local, el ISQ (Instituto de Soldadura e Qualidade), y logró parte de los fondos Next Generation que gestiona el país vecino para desarrollos muy vinculados al coche eléctrico. Con el paso de los años la joint venture empezó a dar sus frutos, creciendo en negocio y también en instalaciones. ISQ&CTAG Automotive Technologies anunció en 2024 la construcción de un nuevo laboratorio centrado en la óptica y en componentes de baterías. Un nuevo centro que ya está rematado y que se inaugurará oficialmente el próximo lunes coincidiendo también con el corte de cinta para el polígono que lo acoge, el Minho Park, el de mayor tamaño en el norte luso. Será el primer paso del Pulse Mobility Lab, como ha sido renombrada la alianza.
A lo largo de un amplio terreno de 56 hectáreas, la localidad portuguesa dispone de un nuevo espacio industrial con 80 parcelas. El objetivo de la Câmara Municipal de Monção pasa por «capitalizar el auge del desarrollo impulsado por la Plataforma Logística e Industrial Salvaterra-As Neves (Plisan)». Y aunque ya hay varios espacios reservados en la comercialización por parte de Falcão Real Estate Imobiliária, por el momento el polígono cuenta con un único edificio construido. Se trata del laboratorio de 2.000 metros cuadrados impulsado por la antigua ISQ&CTAG, alianza que ha evolucionado con el nuevo nombre para iniciar su operativa «en el corazón del segundo mayor parque industrial del país».
Según la joint venture, el movimiento supone dejar atrás el centro que tenía más cerca de la localidad para instalarse a casi 4 kilómetros hacia el suroeste, en el nuevo parque empresarial. «Está diseñado para fortalecer el ecosistema industrial de nuestra región y responder a los desafíos globales de la movilidad inteligente. No solo estamos cambiando de local; estamos ampliando nuestra capacidad para pruebas técnicas, validación tecnológica y desarrollo de soluciones avanzadas de ingeniería», resalta.
A cierre de 2024, las últimas cuentas disponibles, ISQ&CTAG tenía un volumen de negocios de más de 3,5 millones de euros, lo que suponía un avance del 2.600% desde su creación en 2020. Aquel año fue clave para el centro, ya que además del anuncio de este nuevo laboratorio al otro lado de la raia también se concretó otro edificio para su complejo en O Porriño, en este caso centrado en vehículos híbrido, eléctricos, conectados y autónomos.
La inauguración en el norte portugués, sin embargo, llega en un momento mucho más delicado. El CTAG, que llegó a tener más de 1.200 ingenieros en sus filas, cuenta ahora con poco más de 900 tras las salidas de los últimos meses, incluyendo las del expediente de regulación de empleo (ERE) para 96 personas acordado en 2025. Una medida que llegó a raíz de una fuerte caída de ingresos, como trasladó la dirección a los trabajadores en su momento.
Según trasladó recientemente la dirección al comité de empresa, este primer trimestre de 2026 está yendo bien económicamente, con unos resultados que están por encima de lo presupuestado. Eso sí, sin datos concretos más allá de que el Ebitda (resultado bruto de explotación) está un 4% por encima de lo esperado.
in Faro de Vigo, por Adrián Amoedo, 13-05-2026





